Como iniciativa del Ministerio de Trabajo en el año 2014, surgió una premisa, que abarca los dos lados de la balanza de las relaciones laborales en lo que tiene que ver con prevención de riesgos: “El Mejor empleador es el que invierte en prevención y el mejor trabajador es el que siempre se cuida en su labor”
Sabemos que esta relación siempre ha existido. Sin embargo, en Colombia, nuestros pasos van a ritmo corto. Debemos ser mucho más certeros en las medias que se toman frente al riesgo. No solo por ser un tema de cuidado del hombre que trabaja para el hombre; no solo porque se trate del atesoramiento de aquellos que ponen su fuerza de trabajo para el beneficio y el crecimiento de una compañía; no solo porque el trabajo le genere a quien lo desarrolla el avance personal, el sustento y la posibilidad de contribución; no solo porque la empresa reconozca que sin esas personas a su servicio el desarrollo de las actividades sería imposible. También debemos entenderlo como un tema de Sostenibilidad. Ésta entendida no solo como nuestra relación con el medio ambiente como solemos comprenderla. La sostenibilidad abarcando también el ámbito del trabajo como el entorno en el que transcurre toda la vida productiva de los seres humanos y para lo cual se hace vital e indispensable comprender como desarrollarse de forma fluida y engranada con este. Garantizando en realidad el mutuo beneficio de las partes.
Siempre se ha visto, que el beneficio que obtiene el empleado de su trabajo es su remuneración económica. Sujeto a ello, está quizá, su estabilidad, el poder otorgar opciones a su familia, el tener recursos para su sostenimiento. Sin embargo, el trabajo ocupa el 70% de la vida de un ser humano. Se habla mucho de mejorar el entorno de la familia, cuando esta de por sí ya es un ente acogedor. Poco se habla, de hacer que el hombre, sienta que en realidad su trabajo es algo que lo dignifica, que lo necesita tanto como él le necesita y que sin duda, se debe empezar a ver como un todo y no solo un aspecto de la vida de las personas. El trabajo constituye el transcurrir de las horas y el tiempo, que finalmente es lo que más atesoramos los seres humanos. Todas las condiciones psíquicas, emocionales, familiares, del ambiente laboral, interactúan y no se hacen a un lado unas de otras por lo cual al momento de un accidente de trabajo, estas no se segregan, todas se encuentran allí implícitas.
Por ello, cuando pensamos en prevención, no se puede segregar. Tenemos que pensar en el SER, en todo lo que le rodea, en las condiciones en las que se desarrolla su vida. Cuando se investiga un accidente, estas deberían ser determinantes para establecer las causas básicas. Es la complejidad de trabajar con personas, porque en ellas se contienen diferentes dimensiones que le dan contexto y matices. Cada accidente es un mundo. Un mundo por Investigar
Fuente:
Ministerio de Trabajo. (Febrero de 2014). Mintrabajo.
Recuperado el 14 de 03 de 2015, de
http://www.mintrabajo.gov.co/medios-febrero-2014.html







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